Me considero una persona altamente proactiva: me gusta moverme rápido, tomar iniciativa y no quedarme esperando a que las cosas pasen. Cuando algo me interesa, me involucro al 100% y busco la manera de llevarlo a un resultado real. Para mí, la diferencia está en ejecutar con constancia, anticiparme a los problemas y mejorar sobre la marcha. No le tengo miedo a equivocarme, porque entiendo que el crecimiento viene de intentarlo, aprender y ajustar con criterio.
Mi formación se ha construido a través de dos sistemas educativos muy distintos que han fortalecido mi manera de trabajar: uno con enfoque alemán, estructurado y exigente, que me enseñó disciplina, organización y autonomía; y otro con enfoque estadounidense, que me impulsó a pensar con más libertad, adaptarme a nuevos retos y comunicar ideas con claridad. Esa combinación me ayudó a desarrollar una mentalidad práctica y estratégica, enfocada en soluciones, en toma de decisiones y en aprender constantemente de cada experiencia.
Además de mi formación académica, he buscado involucrarme en experiencias que me retaran a crecer en comunicación, análisis y trabajo en equipo, como mi participación en el Modelo de Naciones Unidas (MUN), donde aprendí a sostener ideas con argumentos, trabajar bajo presión y desenvolverme en entornos exigentes. Esas experiencias me ayudaron a fortalecer seguridad, criterio y presencia, especialmente en situaciones donde necesitas pensar rápido y mantener claridad en lo que estás defendiendo.
A la par, desde hace años he estado muy ligado al emprendimiento, porque disfruto construir proyectos desde cero: estructurarlos, darles identidad, profesionalizarlos y hacer que crezcan. Emprender para mí no es solo “tener una idea”, sino aprender de manera real: tomar decisiones, asumir responsabilidad, resolver problemas, entender procesos y mejorar cada parte de un proyecto con resultados medibles. Y hacerlo a esta edad lo veo como una ventaja enorme, porque es el momento ideal para experimentar, equivocarme rápido, aprender más rápido y construir experiencia con base en ejecución, no solo en teoría.
Me interesa crear cosas que funcionen de verdad, con atención al detalle, visión a largo plazo y un estándar alto de calidad. Más que quedarme en la idea, me enfoco en convertirla en algo concreto, funcional y con impacto. También valoro mucho el orden, la disciplina y la consistencia, porque sé que el crecimiento no depende solo de inspiración, sino de hábitos, estructura y una mentalidad de mejora continua.
Actualmente tengo 4 proyectos activos, dos de ellos ya registrados como marca ante el IMPI, y más adelante compartiré sobre algunos de ellos con más detalle a través de los enlaces disponibles en esta página.